EDU MARIN

«Siempre he combinado la escalada en roca con la competición»

Empecé a escalar en Montserrat a los 12 años gracias a mi padre, y en pocos meses ya estábamos intentando las mismas rutas. A los 13, completé mi primer 8a.

A los 15 años, ya había escalado mis primeros 8c en el País Vasco. En aquellos años, me llamaban el niño prodigio de la escalada deportiva. A los 17, conseguí unirme al club del 9a con Kinematix en Francia, gracias a mi hermano que nos llevó allí, y pasamos unos días escalando juntos.

Más tarde, a los 21, conseguí escalar La Rambla 9a+, logrando la primera repetición. Fue uno de los mejores momentos de mi carrera deportiva.

Hace un par de años, completé la mítica ruta Chilam Balam 9a+/9b (5.15b), una de las rutas más difíciles y hermosas del mundo.

A los 26 años, decidí poner fin a mi carrera como competidor para centrarme en lo que más me gusta. Mi gran obsesión ahora mismo es llevar la dificultad a las grandes paredes del Himalaya.

¡Estoy muy entusiasmado con los proyectos que vendrán en los próximos años!